INTRODUCCION
Cuando miramos a nuestro alrededor, vemos muchas personas y cosas. Con todas ellas tenemos que relacionarnos. Con las personas nos relacionamos por medio de la familia, el trabajo, nuestro propio idioma, las costumbres, etc.
Las relaciones con las cosas también hacen que tengamos una forma determinada de vestirnos, construir las casas, trabajar de una manera especial, etc.
Todo este conjunto de relaciones que se generan de nuestro trato con las personas nos dan una cultura, la nuestra. Que puede ser diferente de la que tenga otra comunidad. La cultura es la forma como entendemos y vivimos nuestra relación con la sociedad
En la reflexión anterior; se destaca a la cultura como un instrumento para el desarrollo social y sostenible del habitante de una comunidad, el cual le permite un conocimiento de las costumbres sociales de los anteriores pobladores del territorio. De otra manera, el fortalecimiento cultural contribuye al desarrollo social.
Cuál es el concepto de cultura?
La palabra cultura hace referencia a las actividades realizadas por el hombre, es decir son todas las formas y expresiones de una sociedad determinada, y como tal incluye, las costumbres, las normas de comportamiento, los rituales, los sistemas de creencias, etc. Podemos decir también que es la expresión de la conciencia social de los pueblos. A través de la cultura se expresa el hombre, toma conciencia de sí mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados y crea obras que lo trascienden.
En este sentido el concepto de cultura se aproxima a aquellas manifestaciones propias de un grupo social, regido por modelos creados por el hombre y sujetos de transformación continua. Estas manifestaciones que caracterizan a un grupo social de otro o por el contrario lo asemejan, es movida y transformada por el mismo hombre, quien es el autor de lo que en el mundo se vive.
Qué acciones ejercería para mejorar las condiciones sociales y culturales y cómo las sustentaría?
La familia, la escuela y la sociedad son los vehículos a través de los cuales se transmite la cultura: las palabras, los hábitos, las creencias, los símbolos, las costumbres, los significados de nuestra cultura, que nos hace sentir que somos parte de un pueblo. En este sentido como docentes, padres de familia e individuos sociales, estamos comprometidos con la transformación de las condiciones sociales y culturales a partir del reconocimiento y respeto por la diversidad humana, de pensamiento, de género, y étnica.
Como maestros trabajamos todos los días desde una actitud crítica, analizando la realidad desde nuestro sitio en el mundo, desde nuestras potencialidades y desde nuestras tradiciones, lo cual es un comienzo constante en el camino que conduce a la transformación de nuestro entorno inmediato. La autonomía institucional es una herramienta que contribuye a que la escuela pueda ayudar a mejorar esas condiciones sociales y culturales, el rescate y el fortalecimiento de los valores a través de los procesos educativos tendrían un impacto positivo en este proceso, además del compromiso nuestro por el reconocimiento y el respeto a la diversidad cultural, la responsabilidad social, la tolerancia a la diferencia, sustentándola través de nuestro ejemplo como educadores y forjadores del futuro.
. ¿La visión marxista es actual o debe guardarse por obsoleta?
Desde nuestro punto de vista la visión marxista es totalmente actual si partimos del análisis crítico teniendo en cuenta la actual teoría capitalista que tiene como base el dominio del dinero como medio principal para intercambiar bienes, del que no se escapa la cultura.
Hoy por hoy observamos de acuerdo al ideario capitalista que los elementos culturales de aquellos países con mayor dominio económico son las impuestas y socializadas a través de los medios masivos de comunicación a aquellos países con menor dominio económico.
Es muy pertinente para analizar la realidad hoy día. Cobra gran importancia ya que nos presenta una plataforma para la explicación del mundo desde dos conceptos que se interrelación y yuxtaponen como son el de cultura y economía. La determinación que algunas fuerzas hacen en la vida social puede ser analizada desde el marxismo.
¿El mundo global es un mundo culturalmente avanzado?
Entendiendo la globalización como un fenómeno de naturaleza eminentemente político, social y económico que tiene sus raíces profundas en el necesario proceso de internacionalización de las relaciones capitalistas en el mundo contemporáneo, trae en su esencia grandes peligros, pues muchas comunidades pierden su identidad a causa de la internacionalización y la globalización.
No necesariamente, el mundo global es un mundo culturalmente avanzado, depende de la interpretación que le demos a los fenómenos culturales expresados a través de sus manifestaciones. Se trata entonces de no confundir algunas manifestaciones culturales que se llegan a interpretar como consecuencia de la globalización. Existen fenómenos
que están asilados y que no necesariamente son de tipo cultural.
En conclusión podemos decir que no todas las expresiones resultantes de la globalización pueden entenderse como cultura. Sólo se avanza culturalmente cuando las expresiones propenden por aportar valores positivos al archivo cultural de un pueblo.
CARACTERISTICAS PROPIAS DE LA REGION
Vivimos en un mundo que cambia constantemente. Esta no es una ninguna novedad, pues el cambio ha acompañado al hombre a lo largo de su historia. Lo diferente, hoy, es la aceleración que han asumido estos procesos de transformación. Donde antes un cambio se producía en forma imperceptible, a lo largo de décadas o siglos, ahora suceden a un ritmo vertiginoso que dificultan su asimilación. Colombia, no es ajeno a estos cambios. Nuestro país en los últimos tiempos se ha venido enfrentando a cambios muy fuertes, productos de ellos escuchamos constantemente sobre la violencia, la pobreza, el desempleo, la guerrilla, el paramilitarismo, el desplazamiento forzado, etc.
Pero porqué hablar siempre de los mismos problemas que aquejan a nuestro país. Cuando. Colombia es un país rico en diversidad de ecosistemas y formas de vida. En él encontramos desde selvas espesas hasta desiertos áridos y desde grandes animales hasta pequeños microorganismos. Nos encontramos rodeados de diversas expresiones de vida, somos parte, pero también resultado, de la biodiversidad. Habitar en un país megadiverso nos impone una gran responsabilidad frente a su conservación, por ello sin importar los diferente campos en los cuales nos desempeñamos debemos orientar nuestros esfuerzos para incentivar en la población una conciencia ambiental sólida que permita a las generaciones presentes y futuras, hacer un uso racional de la riqueza natural de Colombia.
Nuestra generación no tuvo la oportunidad de ser educada con una conciencia conservacionista, pero de las futuras generaciones dependerá el equilibrio ambiental de nuestro país que cuenta con una enorme diversidad, por ello la responsabilidad de educarlos es nuestra.
La biodiversidad es un asunto que nos debe interesar a todos. Con la globalización de la economía y sus consecuencias, la diversidad ha adquirido un carácter estratégico para todas las culturas y sociedades humanas porque hemos reconocido la total dependencia que tenemos los seres humanos frente a la diversidad de la vida para realizar hasta la más intracendente de nuestras actividades. Y el tema es más aun importante cuando la bioingeniería ofrece alternativas que terminaran por modificar especies y ecosistemas de manera más radical que lo realizado hasta ahora por la revolución industrial y urbana con el calentamiento global, la ruptura de la capa de ozono y la actual extinción de especies.
El carácter estratégico de la biodiversidad le otorga un valor económico y político de primera instancia que no puede ser desaprovechado por un país como Colombia, con graves problemas económicos y sociales, pero con una de las diversidades biológicas más altas del mundo. El aprovechamiento de nuestra diversidad de la mejor manera posible, debería ser una política de Estado en Colombia, no solo como alternativa económica, sino como alternativa social.
Valorar nuestras culturas indígenas, nuestras plantas, nuestra fauna, nuestro clima y nuestros productos agrícolas, es fuente de identidad y sentido de pertenencia entre las comunidades. Valorar las raíces biológicas, culturales y sociales, contribuye a formar comunidades consientes y responsables de sus actividades y de las consecuencias que sus decisiones pueden acarrear no sólo al ambiente natural, sino a las sociedades y a las culturas con las cuales comparten territorio.


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